Árboles singulares al lado de la ciudad

Home/DCN, Destacadas, Uncategorized/Árboles singulares al lado de la ciudad

Árboles singulares al lado de la ciudad

La Comunidad de Madrid goza de un patrimonio natural muy interesante, especialmente relevante es el arboleo con gran diversidad de especies de incalculable valor. La región cuenta con extensos y altos pinares, centenarias hayas y robles, abedules, acebos, castaños, fresnos, encinas o cipreses, por mencionar algunos de las más características. Algunos de ellos son testigos de épocas pasadas y muy lejanas, acumulando cientos de años de servicio al ecosistema madrileño.

Los madrileños gozan de un gran tesoro natural y arbóreo que se extiende a lo largo de su geografía, un hecho que se debe a dos circunstancias clave: la presencia de las sierras de Guadarrama y Somosierra, franjas montañosas que por su dificultad de acceso y pluviosidad han logrado preservar bosques de valiosos árboles, algunos de ellos centenarios.  El segundo motivo deriva del asentamiento de la Corte española en la villa de Madrid, que trajo asociado la construcción de bellos palacios, casas nobiliarias y otros edificios pertenecientes a los reyes y alta nobleza. Unos espacios que contaban con extensos jardines y arboledas, de especies autóctonas y traídas de lejanas tierras, a los que se unían las superficies dedicadas a la caza y al entretenimiento. Esto proporcionó a la ciudad un legado natural de gran atractivo y valor medioambiental, que aún se puede disfrutar en nuestros días: el Parque de El Retiro, el Campo del Moro o el Monte de El Pardo, son ejemplos muy conocidos y visitados por los madrileños y turistas.

Tal es el valor del arbolado madrileño, que en el año 1992 se creó un Catálogo de Árboles Singulares para otorgar el máximo nivel de protección a aquellos ejemplares de especial interés. Actualmente, existen 283 árboles singulares repartidos por distintos municipios madrileños a los que podrían unirse otros 481 nuevos árboles, que está estudiando la Comunidad de Madrid. Algunos de los privilegiados que ya forman parte este selecto club son el Tejo del Arroyo de Barondillo, en Rascafría, que es el decano de los ejemplares madrileños con 1.300 años de edad; la Secuoya Gigante de la Casita del Príncipe, en Aranjuez, con el perímetro más grande de todos (9,2 metros) y el Plátano de la Trinidad, en Aranjuez, el segundo más alto del Catálogo con una copa que se alza 41,5 metros.

La Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento, instituciones y propietarios privados son algunos de los garantes de que este patrimonio se mantenga en las mejores condiciones posibles durante muchos años más. También hay que reseñar la labor de Patrimonio Nacional en su esfuerzo por la conservación y protección del arbolado. Un trabajo que sumado a la conciencia colectiva ayudará a que las generaciones futuras también puedan disfrutar de este inigualable legado.

2017-08-21T07:12:02+00:00 21-08-17|DCN, Destacadas, Uncategorized|

Nuestro sitio web utiliza cookies con la finalidad de poder recabar información acerca del uso del sitio web.

Utilizamos cookies propias y de terceros con la finalidad de facilitar su navegación e identificar problemas para mejorar nuestra web. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí ACEPTAR

Aviso de cookies