Desde hoy hasta el próximo miércoles se están desarrollando las jornadas de trabajo organizadas por el estudio de arquitectura Rogers Stirk Harbour + Parntens (RSH+P) con objeto de reunir a reconocidos arquitectos, urbanistas e ingenieros cuyas ideas y experiencias permitan seguir avanzando en el mejor proyecto de renovación urbana para Madrid. Unas jornadas que dan continuidad al workshop que el estudio celebró en el mes de marzo para que los participantes pudieran recibir información de distintas fuentes sobre la situación actual del ámbito y, sobre esta base, empezar a trabajar sus propuestas.

Simon Smithson, socio del estudio RSH+P y asesor de Distrito Castellana Norte en las mesas técnicas, ha dado la bienvenida a esta nueva sesión de workshop que nutrirá la propuesta de la promotora con el knowhow de prácticas internacionales de éxito gracias a la presencia de los expertos que han formado parte de ellas. Es el caso de Areti Markopoulou, urbanista griega especialista en tecnologías digitales aplicadas al urbanismo y colaboradora en el diseño de varios proyectos con el Ayuntamiento de Barcelona.

Durante su exposición, Markopoulou ha abordado cómo la tecnología puede ayudar al urbanismo a crear ciudades que sepan responder a las exigencias de los ciudadanos y hagan la vida más sostenible. Los avances tecnológicos, ha comentado la experta, también sirven para crear conectividad e implicar a los ciudadanos en los procesos de creación de la ciudad. Estos sistemas permiten capturar y analizar los datos en tiempo real, un hecho que redunda en la optimización del funcionamiento de las infraestructuras de tráfico, de recogida de basura o del consumo eléctrico, por ejemplo.

Estas jornadas también han contado con la participación del arquitecto italiano Stefano Recalcati, que ha colaborado con la ciudad de Barcelona en su proyecto del aeropuerto, además de en la nueva terminal portuaria de Estambul o en un proyecto de regeneración urbana en la capital rusa. En su intervención, el arquitecto ha abordado la resilencia de las ciudades (la capacidad de recuperarse rápido de sucesos catastróficos -ambientales, climatológicos, de seguridad, etc.-) y cómo ese impacto puede medirse. Por ejemplo: ¿puede la ciudad proporcionar la energía suficiente en situación normal y en situación de estrés sobrevenido por un evento concreto? De hecho, Stefano ha comentado que hay un proyecto en marcha que analiza la resiliencia de 100 ciudades repartidas alrededor del mundo. Asimismo, ha ahondado en el envejecimiento de la población y el hecho de que hay que hacer ciudades que piensen en cómo facilitar la vida de los mayores.

Todas las ideas, buenas prácticas y conclusiones que salgan de estos tres días de workshop, tienen como misión contribuir al proyecto que transformará el norte de la capital y situará a Madrid a la cabeza del ranking de ciudades más vanguardistas, sostenibles y atractivas.