El céntrico barrio madrileño de las Letras es un escenario literario donde seguir las pistas de los escritores más importantes del Siglo de Oro español
En el número 87 de la calle Atocha se imprimió en 1605 la primera edición del Quijote
Museos e instituciones recuerdan su pasado, así como las inscripciones literarias en sus suelos
El madrileño barrio de las Letras es uno de los lugares con el pasado más literario del mundo: por él recaló en el siglo XVII la flor y nata del Siglo de Oro de la literatura española, cuyo legado es universal. Sus calles fueron lugar de encuentro de escritores, autores, dramaturgos, poetas y actores; espacio de tertulias y debates políticos; y el gran teatro de la época, ya que albergaba corrales de comedias y teatros donde cobraban vida las historias escritas sobre papel. Para este barrio fue una época de lenguas viperinas, amistades y enemistades enconadas, batallas de sátiras y mil historias de vecindad. Centro de la bohemia y el espectáculo capitalinos, esta particular “movida madrileña” del siglo XVII respiraba un ambiente en el que se mezclaban, de forma desordenada, la creatividad y el genio con una intensa vida nocturna, llena de intrigas y cotilleos.
Ubicado en lo que entonces eran las afueras de la ciudad, junto a la llamada plaza del Arrabal (actual plaza Mayor), este barrio fue el hogar de grandes escritores, especialmente en el siglo XVII, aunque en el corazón literario de Madrid también se instalaron autores de épocas posteriores, quizás buscando las musas que iluminaron a sus antecesores. De hecho, también es conocido como el barrio de las Musas.
En la actualidad, el nombre oficial de esta céntrica zona de la capital, próxima a los grandes museos que forman el triángulo del Arte, es barrio de las Cortes. Está delimitado por la carrera de San Jerónimo, al norte; el paseo del Prado, al este; la calle de la Cruz y la plaza de Jacinto Benavente, al oeste; y la calle de Atocha, al sur.
Su apodo actual es bastante reciente. Fue una iniciativa municipal para que el nombre fuera el reflejo de su legado y un atractivo turístico añadido. Y efectivamente, el popular barrio de Las Letras atrae hoy en día a visitantes de todo el mundo que buscan las pistas de las grandes figuras del Siglo de Oro: Tirso de Molina, Miguel de Cervantes, Luis de Góngora, Lope de Vega, Francisco de Quevedo y Calderón de la Barca. Este último, aunque vivía fuera del barrio, en la calle Mayor, lo frecuentaba bastante y su estatua se erige en la concurrida plaza de Santa Ana, espacio en el que también se homenajea a otro genio de las letras más reciente, Federico García Lorca.
En el más bullicioso de los barrios madrileños, las placas y los suelos enlosados hablan, especialmente en una de sus arterias principales, la calle Huertas, que debe su nombre a las plantaciones que existían tras los muros de casas y conventos. Pasear por ella es como leer un recopilatorio de obras esenciales de nuestra literatura, pues en su pavimento hay escritas citas de Góngora, Cervantes, Lope de Vega, Zorrilla… mientras que las paredes lucen placas con referencias biográficas a estos autores con mayúsculas.