La Castellana no se prolonga. Su eje resurge pasada la M-30, convertido en un gran pasillo verde que conectará con el monte de El Pardo.

Agustín de Foxá será el principal eje vertebrador del proyecto de norte a sur. En paralelo, la calle Bambú se prolongará hacia Antonio de Cabezón. Ambos ejes cruzarán la M-30 a través de sendos puentes, y se ampliará el actual puente de Mauricio Legendre.
Al sur de la M-30, se cubre el haz de vías del tren.
Se prolonga la Av. de San Luis hasta unirse con la calle Viejas.

Dos calles rodearán por el norte y por el sur la estación de Chamartín y enlazarán con Sinesio Delgado, Monforte de Lemos y Pío XII. Al norte de la M-30 se construirán tres puentes, un túnel de tráfico rodado y una pasarela peatonal y ciclista.