Cuatro rascacielos que rompen moldes

  • Modelo de ciudad

Una nueva generación de edificios en altura busca diferenciarse de los rascacielos clásicos para convertirse en edificios singulares.

La mezcla de usos, la generación de energía renovable, el empleo de materiales como la madera o el énfasis en situar al usuario en el centro del diseño son algunas de las características de estas nuevas torres.

 

La carrera hacia las alturas que comenzó con los primeros rascacielos de Nueva York y Chicago y luego se extendió a nivel internacional convive desde hace tiempo con otra competición, en este caso por hacer el rascacielos más singular. En los últimos años, el énfasis en lograr un diseño espectacular está, poco a poco, dejando paso a otras características que tienen que ver con nuevos valores, como poner al usuario en el centro del diseño o buscar formas de construcción más sostenibles y con menor consumo energético.

El estudio de Zaha Hadid ya está ultimando los detalles del diseño de su futurista Torre C en la bahía de la ciudad china de Shenzhen, un proyecto que dará prioridad a los peatones y a la integración del edificio con el entorno urbano. El complejo, cuya finalización se prevé para 2027, será un importante centro de negocios con capacidad para 300.000 empleados. Sus instalaciones también acogerán conferencias, exposiciones y eventos culturales, además de contar con zona residencial, un intercambiador de transportes y espacios verdes.

Su atrio escalonado conectará con el parque y las plazas que lo rodean, invitando al público a entrar hasta el corazón del edificio, en el que también podrá disfrutar de vistas panorámicas desde algunos de los puentes que unen las torres. En ese espacio están también previstos un parking de bicicletas y zonas de recarga para vehículos eléctricos. Su interior, libre de columnas y bañado con luz natural, incluirá también tiendas, restaurantes, espacios de ocio, galerías de arte y un hotel.

 

Shenzhen China Tower C zaha hadid rascacielos singulares torre 2 1

Planta de acceso a la Torre C de Zaha Hadid, que fomentará los usos mixtos. Imagen: Brick Visual para Zaha Hadid Architects.

 

Habilitar espacios públicos

El diseño acanalado del muro-cortina que envolverá las dos torres favorecerá su ventilación natural y también que las lamas verticales protejan del sol a la fachada.

La construcción estará conectada a un sistema inteligente que monitorizar las condiciones climáticas externas e internas en tiempo real y así reducir el consumo de energía en cada momento.

Torre C, de 400 metros de altura, también incorporará sistemas de recolección y reciclaje de aguas y tecnología para captar energía fotovoltaica para el distrito. Todos los jardines acuapónicos ubicados en las terrazas actuarán como filtros biológicos de la polución ambiental y se utilizarán materiales orgánicos de baja volatilidad para minimizar la entrada de partículas contaminantes en el interior del edificio. Además de reducir su huella de carbono con estas estrategias, el proyecto apostará por el uso de materiales reciclados.

 

Bienestar y sostenibilidad

Muy cerca de Shenzhen se encuentra la isla de Hong Kong, uno de los lugares del mundo con mayor concentración de rascacielos, dada la limitación de su territorio. Esta región administrativa especial de China se ha autoimpuesto el objetivo de alcanzar la neutralidad de carbono para 2050. Un desafío ambicioso teniendo en cuenta que sus 42.000 edificios (1.500 de ellos por encima de los 100 metros de altura) consumen hasta un 90% de la electricidad y contribuyen con el 60% de las emisiones de gas de efecto invernadero de la ciudad, según datos recabados por la BBC.

 

K11 Atelier Kings Road arup rascacielos sostenibles

K11 Atelier King’s Road, en Hong Kong, aúna sostenibilidad y bienestar en un inmueble de alta eficiencia energética que ostenta varios récords y lidera la transformación del mercado de oficinas en esta densa región china. Imagen: K11 Atelier.

 

En ese contexto, y sirviendo de punta de lanza para un enfoque sostenible en la construcción, K11 Atelier King’s Road, de 126 metros de alto, es el primer edificio en recibir el certificado de platino de tres sellos de sostenibilidad (los internacionales WELL y LEED, y el BEAM Plus, de Hong Kong).

Este edificio de oficinas de 22 plantas combina multitud de medidas avanzadas de sostenibilidad: una instalación solar híbrida de alta eficiencia que combina las tecnologías térmica y fotovoltaica, la primera de Hong Kong y la más grande de Asia, según la consultora Arup, responsable de su estrategia de sostenibilidad. Además, cuenta con un aerogenerador que aporta energía eólica, se recoge y reaprovecha el agua lluvia, y los desperdicios de comida del edificio son transformados en compost.

Su superficie verde, que cubre parte de la fachada y la azotea, ocupa 6.700 metros cuadrados, contribuyendo a capturar cuatro toneladas de dióxido de carbono al año y reduciendo el efecto isla de calor. Estas zonas verdes incluyen un huerto urbano, cuyos frutos pueden degustarse en los locales de restauración que alberga el propio edificio. Un sendero verde de 170 metros, planteado para hacer ejercicio, fomenta la actividad física de los usuarios de la torre.

 

K11 Atelier Kings Road arup rascacielos sostenibles 2

La superficie verde de K11 Atelier King’s Road ocupa 6.700 m2, contribuyendo a capturar cuatro toneladas de dióxido de carbono al año y fomentando la biofilia y la práctica de ejercicio físico mediante un huerto y un sendero. Imagen: K11 Atelier.

 

Construcción en madera

La reciente tendencia del uso de madera en la construcción de edificios modernos, conocida en inglés como Mass Timber Construction (MTC), tiene también representantes entre los nuevos edificios en altura. Es el caso del rascacielos W350, cuya construcción está prevista en Tokio, un edificio de usos mixtos que albergará viviendas, hoteles, oficinas y comercios y que con sus 350 metros aspira a convertirse en el edificio más alto del mundo hecho con este material natural.

 

W350 Sumitomo Forestry y Nikken Sekkei 2

W350, un proyecto conjunto de Sumitomo Forestry y Nikken Sekkei ubicado en Tokio, será el edificio de madera más alto del mundo y contará con abundante vegetación y cascadas, además de incorporar los usos mixtos. Imagen: Sumitomo Forestry & Nikken Sekkei.

 

Existen precedentes de menor altura ya construidos, como los noruegos Mjøstårnet tower (84 metros de altura) y The Treet (53 metros), o Brock Commons Tallwood House, en Vancouver (50 metros). De entre los rascacielos de madera aún en fase de proyecto, W350 es la apuesta más ambiciosa, un trabajo de investigación cuya construcción aún no se ha concretado, que se desarrolla en un país como Japón, que promueve la construcción con madera y que cuenta con una extensa tradición del uso de este material.

Además de la madera como principal material de construcción del W350 (el 90% del total del edificio), el rascacielos tendrá el apoyo de una estructura de acero que ayuda a controlar las vibraciones en una ciudad donde los terremotos son frecuentes. Su fachada estará recubierta de balcones con frondosa vegetación y su interior albergará superficies de agua y cascadas, que colaborarán para mejorar su resistencia a los incendios.

 

W350 Sumitomo Forestry y Nikken Sekkei

Recreación del interior del edificio W350, configurado en torno a un patio interior en el que la vegetación, el agua y la luz natural tendrán gran importancia. Imagen: Sumitomo Forestry & & Nikken Sekkei.

 

Rascacielos Passivhaus

La ciudad de Vancouver (Canadá), laboratorio de innovadoras experiencias constructivas, será la ubicación de 1075 Nelson, un bloque de viviendas de 178 metros de altura firmado por el estudio de arquitectura británico WKK que se convertirá en el edificio de mayor altura del planeta construido bajo el exigente estándar de sostenibilidad Passivhaus. Con sus 480 viviendas de alta eficiencia energética, destronará en este récord al edificio Bolueta de Bilbao, de 88 metros. El proyecto, al que ya se ha dado luz verde, se propone demostrar que edificios de gran altura también pueden reducir drásticamente las necesidades de calefacción y refrigeración, así como sus emisiones de dióxido de carbono.

 

1075 nelson street wkk architects passivhaus rascacielos sostenibles

Recreación de la torre 1075 Nelson que se levantará en Vancouver convirtiéndose en el edificio Passivhaus más alto del mundo con sus 178 metros de altura. Imagen: WKK Architects.

 

Este edificio de contornos ondulados tendrá un exterior hermético compuesto en un 40% de su superficie por ventanas de triple acristalamiento de alto rendimiento y, en el 60% restante, por paredes con aislamiento reforzado. Además, el inmueble contará con dos grandes unidades de ventilación para la recuperación de calor y un sistema centralizado único para un edificio de su tamaño.

25 agosto 2021

Autor

Distrito Castellana Norte


25 agosto 2021

por Distrito Castellana Norte