Seis invernaderos históricos de Madrid

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En Madrid aún se conservan un puñado de invernaderos históricos. El más antiguo, el del jardín El Capricho de la Alameda de Osuna, todavía en funcionamiento.

El poco conocido Reservado de Estufas del parque del Retiro reúne hasta 19 invernaderos históricos que estaban dispersos por la ciudad, como el del Palacio de Liria.

 

Palacio de Cristal de la Arganzuela estufa invernadero arquitectura de vidrio y hierro

El Palacio de Cristal de Arganzuela fue construido a principios de siglo XX por Luis Bellido como parte del conjunto del Matadero Municipal. Foto: javi_indy.

 

La ciudad de Madrid conserva un puñado de invernaderos históricos, algunos de ellos auténticos tesoros desconocidos para la mayoría de los madrileños y visitantes. Son lugares para el disfrute, y no sólo para los apasionados de la botánica. En estas fábricas de vida es posible pausar el ritmo y trasladarse a otro mundo en un marco arquitectónico lleno de historia, mientras se descubren plantas y árboles exóticos.

A lo largo del siglo XIX, se pusieron de moda los invernaderos de hierro y cristal y la clase alta madrileña comenzó a construirlos en sus jardines. Cuando la fiebre por este tipo de construcciones pasó, algunos se deshicieron de ellas y acabaron trasladándose al parque del Retiro.

Sin embargo, otros desaparecieron, como la estufa del palacio de Fernán Núñez, que se eliminó con las obras de remodelación de la década de 1940; o el invernadero de los marqueses de la Puente y Sotomayor en el palacete que actualmente ocupa la embajada de Estados Unidos, entre otros muchos ejemplos.

El arquitecto Ricardo Velázquez Bosco construyó el más emblemático de todos, el impresionante palacio de Cristal del Retiro, junto a su lago, como invernadero para la Exposición de Flora de las Islas Filipinas de 1887. Es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura del hierro en Madrid, que surgió en el siglo XIX en plena revolución industrial.

Los invernaderos contaban entonces con un sistema de calefacción formado por una estufa de cobre conectada a una tubería del mismo material, que se instalaba debajo de la meseta del invernadero, de ahí la denominación “estufa”.

 

Reservado de Estufas del parque del Retiro invernaderos iglesia de San Millan y Cayetano MAdrid

Invernaderos históricos en el Reservado de Estufas del Retiro, con la cúpula de la iglesia de San Millán y San Cayetano al fondo. Foto: Vivero de Estufas del Retiro.

 

Reservado de Estufas del Retiro, un museo de la jardinería decimonónica

En 1889 se construyó en el parque del Retiro el Reservado de Estufas, para centralizar los distintos invernaderos (estufas) dispersos por Madrid. Se ubica cerca del Real Observatorio Astronómico  y es uno de los tesoros más desconocidos del Retiro.

El Reservado de Estufas del Retiro es el último ejemplo que se conserva en España de la estructura típica de un vivero del siglo XIX. Toda una enciclopedia de los métodos de cultivo de la horticultura ornamental decimonónica, pues conserva su estructura original y muchos elementos tradicionales.

Su estufa más emblemática es el Estufón del palacio de Liria, trasladado al reservado en 1956. La llamada “Estufa nº. 1”, también del siglo XIX, ha sido reconvertida en un pequeño museo y acoge una exposición permanente sobre la jardinería tradicional en Madrid.

Este histórico reservado funciona a pleno rendimiento y en él se cultivan hoy plantas de temporada y vivaces para los parques y jardines municipales y plantas de interior y arbustos para decorar dependencias del Ayuntamiento. Además, esta institución es pionera en España en estrategias sostenibles para combatir las plagas mediante protección biológica integrada, es decir, con la introducción de insectos considerados beneficiosos.

 

Invernadero estufa de las palmas Graells Real Jardin Botanico de Madrid

Techo acristalado semicircular de la decimonónica Estufa de Graells del Real Jardín Botánico de Madrid.

 

El invernadero del Jardín Botánico

El bicentenario Real Jardín Botánico de Madrid tiene dos invernáculos. El más antiguo, la Estufa de las Palmas, o Estufa de Graells, se construyó en 1856 para la conservación de las plantas tropicales. Un conjunto de gran interés, tanto por su arquitectura como por las plantas que custodia. Reúne palmas, plataneras, helechos y muchas más especies vegetales. Fue impulsado por Mariano de la Paz Graells, uno de los científicos españoles más sobresalientes del siglo XIX y gran defensor del jardín botánico madrileño. El invernadero tiene una cristalera circular al fondo de la nave, alrededor de un impresionante pilar metálico de fundición. En el semicírculo, también acristalado, hay una fuente con animales acuáticos.

El invernadero más moderno del Botánico lleva el nombre de Santiago Castroviejo Bolibar, otro de los grandes personajes que forman parte de la historia de esta institución. Fue inaugurado en 1993 y en él encontramos plantas de climas tropicales, subtropicales y desérticos. Algunos de los ejemplares que contiene son difíciles de encontrar fuera de su hábitat natural. Junto con otros como la Estufa Fría del parque Juan Carlos I, construida en 1996 en hormigón y vidrio, es uno de los invernaderos modernos más emblemáticos de Madrid.

 

Jardin tropical invernadero de la estacion de puerta de Atocha Madrid

Estanque y jardín tropical en el interior de la antigua estación de ferrocarril de Atocha convertida en espacio de descanso para los viajeros y comunicada con la ampliación de Rafael Moneo.

 

Jardín tropical de Atocha, la jungla de Madrid

Con el incremento del tráfico ferroviario y la llegada en 1992 del tren de Alta Velocidad a Atocha, cambió la fisonomía del antiguo andén de viajeros, que se transformó en una pequeña jungla con un gran estanque con peces y tortugas. Una remodelación del edificio histórico, obra de Alberto del Palacio, que recayó en el arquitecto Rafael Moneo.

Bajo la histórica marquesina y entre las paredes de ladrillo del antiguo edificio, ejemplo brillante de la arquitectura ferroviaria e industrial del siglo XIX, crecen más de 7.000 plantas de 260 especies diferentes procedentes de Australia, Asia y América. Conviven ejemplares de porte imponente, como la palmera real cubana, cocoteros o plataneras, con heliconias, aves del paraíso, gran variedad de aráceas y otras especies. Un oasis natural de 4.000 metros cuadrados con un microclima que da la bienvenida y despide a los viajeros, invitándolos a disfrutar por unos minutos de un lugar tan atípico en estas latitudes.

 

Madrid Rio Palacio de Cristal de Arganzuela Invernaderos matadero

A la izquierda, invernadero de la Arganzuela en el parque Madrid Río con el Matadero de fondo. Imagen: Paolo Giocoso / Madrid Destino.

 

Invernadero Palacio de Cristal de Arganzuela

Entre 1908 y 1928, el arquitecto municipal Luis Bellido construyó los 48 edificios que acogerían el matadero industrial y mercado de ganado de Madrid hasta 1995. El invernadero de Arganzuela, también conocido como Palacio de Cristal de Arganzuela, ocupa la antigua Nave de las Patatas, restaurada y rehabilitada en 1992. Se inspira en los invernaderos típicos de la arquitectura europea del hierro del siglo XIX. Tiene una superficie de 7.100 metros cuadrados y reúne 9.000 especies tropicales, subtropicales, plantas crasas, cactáceas, de crucero y acuáticas, además de albergar gran variedad de especies de peces y aves.

 

Invernadero historico del Palacio Parcent Madrid

El invernadero del palacio de Parcent, que actualmente aloja dependencias del Ministerio de Justicia, es de los pocos que se conservan en un edificio palaciego de Madrid. Foto: Secretos de Madrid.

 

El Palacio de Parcent

En Malasaña encontramos uno de los pocos invernaderos que quedan en Madrid en residencias palaciegas. Situado en las dependencias que el Ministerio de Justicia tiene en la calle San Bernardo, en el antiguo palacio de Parcent, este pequeño invernadero de plantas exóticas se puede visitar, pues forma parte del programa “Bienvenidos a Palacio” de la Comunidad de Madrid. Fue construido con hierro y cristal ya en el siglo XX y cuenta con dos naves laterales y un espacio central con una fuente.

El palacete, conocido también como la Casa de los Siete Jardines, fue construido por Gabriel Valenciano según los cánones arquitectónicos de las residencias nobiliarias del siglo XVIII. Además de su coqueto invernadero, merece la pena conocer su gran escalera o su salón rococó.

 

Invernadero historico del parque de El Capricho

El invernadero del parque del Capricho, el más antiguo de Madrid, se mantiene en uso como vivero de plantas del parque, aunque no es visitable. Foto: Área de Medioambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid.

 

El invernadero de El Capricho, el más antiguo de Madrid

En la Alameda de Osuna, muy cerca del parque Juan Carlos I, se encuentra uno de los jardines del siglo XVIII más bonitos de España, El Capricho de la Alameda de Osuna, que también es un gran desconocido. Fue construido por los duques de Osuna entre 1787 y 1839 y en este paraíso natural y arquitectónico encontramos tres estilos de jardín: italiano, francés e inglés.
La duquesa, María Josefa de la Soledad Alonso Pimentel, era una amante de las plantas exóticas y en 1795 mandó construir en su jardín un invernadero con estructura de hierro y bóveda de cristal. Es el invernadero más antiguo de Madrid y se sigue utilizando como vivero de plantas del parque.

28 mayo 2021

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Distrito Castellana Norte


28 mayo 2021

por Distrito Castellana Norte